Ayer fue un magnífico día. Cuando llegué a Daganzo, sin perderme ni una sola vez por la carretera, ya pensé que aquel era un buen augurio para la tarde especial me esperaba. Allí recogí a Cloti y tomamos rumbo hacia Alcalá, donde Isabel Allende iba a dar una ponencia sobre lo que significa para ella la escritura y sobre su obra.
El día 9 de octubre el ayuntamiento de Alcalá le otorgó el Premio Ciudad de Alcalá de las Artes y las Letras, y en ese marco se organizaban varios eventos en los que la autora era protagonista.
Nos acercamos al teatro, donde iba a tener lugar el encuentro, cargadas con dos novelas cada una. Me hacía mucha ilusión que me los firmara pero si soy sincera lo hago más por la oportunidad que me da la firma de acercarme a ella y cruzar unas palabras, que por tener el tomo autografiado.
Hace años Isabel Allende vino a Madrid a dar una serie de conferencias y a promocionar su última novela, que era La ciudad de las bestias. En aquellas conferencias conseguí hablar con ella varias veces y que me firmara todas las novelas que hasta entonces había publicado. Lo conté aquí y aquí.
Con estos antecedentes imaginaos nuestras caras cuando llegamos al teatro y nos dicen que la entrada es por invitación y que están agotadas desde hace días. Decidimos dar una vuelta por la ciudad que está en fiestas y volver a la puerta del teatro media hora antes del inicio a ver si veíamos entrar a la escritora y le pedíamos que nos dejara pasar.
Por supuesto eso no ocurrió y charlando se nos hizo la hora del comienzo de la conferencia. En la puerta del teatro se formó un corrillo de unas veinte personas que, como nosotras, esperaban poder entrar a la sala sin invitación.
En eso nos dimos cuenta que dos chicas salían del teatro para hacer una llamada de teléfono a unos amigos que no aparecían, y algo me dijo que esa era nuestra oportunidad. Les pregunté si les sobraban entradas y me dijeron que sí. Casi se las arrebaté de las manos y entramos corriendo en la sala sin mirar mucho a los pobres que se quedaban allí y que estaban esperando, desde antes que nosotras, la misma oportunidad.
Ya con la suerte de cara no nos extrañó que el sitio fuera privilegiado, a escasos metros de ella y que acabado el acto fuéramos las primeras en ponernos en cola para conseguir la firma y saludarla personalmente. Dice Cloti que teníamos que haber comprado lotería y creo que tiene razón.
La conferencia fue deslumbrante, cargada como siempre de inteligencia, sensibilidad y mucho humor. Sería imposible para mí contar al detalle lo que dijo, sobre todo porque temo, al hablar de memoria, tergiversar sin querer lo que ella quiso trasmitir. Pero hay dos cosas que me impresionaron mucho y que sí me gustaría contaros.
La primera, que me gustó por el tono optimista que tiene, tan escaso de encontrar en estos tiempos que corren, es la idea de que vamos a mejor. Explicaba que el mundo que vivimos hoy es mucho mejor que el mundo que ella encontró al nacer, durante la segunda guerra mundial. Que aunque ahora vivimos en una extraña niebla de pesar, lo cierto es que el mundo ha mejorado en términos absolutos. Dijo una frase maravillosa (que cito de memoria) "Aunque parece que vamos en círculos, lo cierto es que es una espiral y en cada vuelta estamos un poco más arriba"
La otra es la historia de Olga Murray. Una señora que, con más de sesenta años, decidió viajar a Nepal a escalar montañas en 1990. La casualidad quiso que estuviera el día del mercado anual de un pueblecito perdido. Ese día las familias de campesinos venden a sus hijas a mayoristas que después las revenden para servicio domestico o para trabajar en los burdeles. Allí las niñas no valen nada y las familias son tan pobres que no pueden alimentarlas y mucho menos darles educación. Volvió a California espantada de lo que había visto y decidió reunir dinero para volver el año siguiente y cambiar a las niñas por cerdos o gallinas, e intentar mantenerlas y darles una educación. Al menos las libraba de la esclavitud. A día de hoy ha salvado a 26.000 niñas y ha conseguido que el gobierno de Nepal declare ilegal el tráfico de personas.
Y eso lo hizo una señora, ya jubilada y sin fortuna personal, sólo porque realmente creía en lo que hacia.
Increíble.
He buscado la fundación de Olga Murray por si queréis tener más información. Aquí
Según Isabel Allende, no hay que menospreciar a la primera generación de abuelas formadas, que llegan a la jubilación con salud y que, si se lo proponen, pueden cambiar el mundo.
EDITO el texto para añadir lo más importante. ¡Gracias Cloti por recordármelo!. Como siempre, me pierdo en el detalle y olvido lo sustancial.
Ayer se habló en el debate posterior a la conferencia, sobre la posibilidad de la concesión del premio Cervantes a Isabel Allende. Ell misma nos pidió que hicieramos campaña en Facebook, Twitter, Blogs y todos los medios que se nos ocurrieran para promover la idea. Lo decía entre risas y bromas, pero lo decía. De hecho está convencida de que obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile gracias a la movilización que hubo en la red.
¡¡¡POR LA CONCESIÓN DEL CERVANTES A ISABEL ALLENDE!!
EDITO el texto para añadir lo más importante. ¡Gracias Cloti por recordármelo!. Como siempre, me pierdo en el detalle y olvido lo sustancial.
Ayer se habló en el debate posterior a la conferencia, sobre la posibilidad de la concesión del premio Cervantes a Isabel Allende. Ell misma nos pidió que hicieramos campaña en Facebook, Twitter, Blogs y todos los medios que se nos ocurrieran para promover la idea. Lo decía entre risas y bromas, pero lo decía. De hecho está convencida de que obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Chile gracias a la movilización que hubo en la red.
¡¡¡POR LA CONCESIÓN DEL CERVANTES A ISABEL ALLENDE!!





17 comentarios:
Ella usó una expresión grandiosa "abuelas jugosas", ¡cómo me gustaría que me llamaran eso algún día! De hecho, creo que esas dos sencillas palabras me han quitado el miedo a envejecer.
Ay, qué disfrutamos ayer, fue una noche de Reyes en toda regla.
Gracias, Inma.
Bsssss
Cloti
ME ha encantado la historia de Olga Murray. Imagino lo que esa señora hubo de moverse para conseguir llevar a cabo su objetivo, que no era precisamente menor. De tanto en cuanto surge alguna flor del fango, sin duda.
Desde luego es un gustazo haber conseguido entrar para ver a una de tus escritoras favoritas, puesto que me consta la gran admiración que siempre has sentido por sus libros.
Pero no pusiste ninguna foto del autógrafo de tu libro!!
Me encanta Isabel Allende todos sus libros... es una de mis escritoras favoritas :-))) es que tiene algo muy especial
¡Fenomenal! Yo también espero ser un viejecito jugoso.
Me da mucha envidia esta experiencia.
Una tarde especial.
Bienvenida Zivi a mi blog!
Blas, no pensé lo de la firma. Lo cierto es que sólo está firmado. Tengo de la otra vez alguna dedicatoria y dos tarjetas escritas a mano mucho más especiales.
Lo que no consigáis vosotras... (recuerdo cierto concierto de Alejandro Sanz).
Cuánto me alegro de que consiguieráis entrar.
Debe de ser interesantísimo escuchar una charla suya, por lo que cuentas.
Me gusta la gente optimista. Las cosas están francamente mal, pero encuentro muy positivo no dejarse llevar por el tremendismo.
¿Seguro que no comprásteis lotería???
Vaya día más estupendo!
¡Genial! Así me gusta, con decisión. Ya sabes que yo también tengo amplia experiencia en colarme sin comerlo ni beberlo o en entrar donde ya estaba el cupo lleno, así que os felicito. No hay nada como la ilusión para conseguir las cosas.
Genial lo de la abuela jugosa. Nunca hay que menospreciar lo que una pequeña persona puede hacer por el mundo. Con pequeños pasos podemos mover grandes cosas hasta el mismo día en que muramos, ¿verdad?
Como ya os comenté, os salió la tarde redonda ¡lástima de lotería XDDD!
Totalmente....Ha tienido que ser un dia superestupendo.....Todo un lujazo.......U bsazo grande corazon.
!qué suerte habéis tenido!
A mi me encantan sus libros. Al tener uno firmado, tenéis una joya.
Guau! Qué tarde la de aquel día!!! Me encantan los días redondos, esos que te sirven para recordar en momentos más bajos y te suben instantáneamente!
Adoro las personas optimistas (aunque tengo algunas amigas pesimistas también para compensar). Sé lo que te gusta Allende, así que me alegro muchísimo del encuentro.
La historia de Olga Murray es todo un ejemplo a seguir. Impresionante!!
Besos
Sí, fue una tarde especial. Ahora creo recordar que colgué en este blog hace tiempo una conferencia de ella que era también buenísima. Voy a ver si está por ahí.
Está aquí, si a alguien le interesa. Es maravillosa
http://hoypuedeserungrandia-inma.blogspot.com/2010/02/historias-de-pasion.html
Vuelvo por aquí porque comentaste anteayer que en los comentarios habías incorporado un link a una web de conferencias interesantes. Me voy ahora mismito a guardarla en favoritos para ir ojeandola con calma.
Gracias.
Es muy interesante lo que cuentas, me gusta en especial lo de la espiral dando vueltas ¡pero hacia arriba!
La verdad es que pasé por aquí antes y me gustó mucho tu blog pero te habías despedido. Me alegro de tu vuelta.
Encontré tu blog porque buscaba una imagen de Mater.
Hola Fran! Eres muy bienvenida! Me pasaré esta tarde por tu blog, que ahora voy corriendo como las locas.
Publicar un comentario en la entrada