El sueño largamente acariciado era ver en directo un cuadro que me acompaña desde que era pequeña. Soy alumna de Sagrado Corazón y mis hijos también han estudiado o estudian en el mismo centro. Todos los colegios del Sagrado Corazón repartidos por el mundo tienen una copia de Mater. La historia es preciosa:

En el claustro del Monasterio de la Trinidad del Monte, construido sobre la colina del Pincio, frente a la Plaza de España de Roma, se venera el fresco de MATER ADMIRABILIS. El monasterio se fundó en el siglo XV por San Francisco de Paula gracias a la generosidad de los Reyes de Francia.
Este edificio de tan vieja historia se entregó a las Religiosas del Sagrado Corazón en 1828, de acuerdo con los deseos expresados por el Papa León XII, para que instalaran allí un colegio.
Una postulante francesa, Paulina Perdrau, más tarde Religiosa del Sagrado Corazón, estudia arte en Roma en 1844. Vive en la Trinidad y se siente movida a "hacer venir a la Santísima Virgen" pintando su imagen en uno de los muros del claustro.
Paulina tenía talento pero desconocía las técnicas de la pintura al fresco. Obtenido el permiso de la superiora, la hermana Perdrau alentada solamente por las niñas pequeñas, puso mano a los pinceles.
Sigo yo, cuando acabó el fresco la pintura quedó terrible, los colores chillones, la virgen muy fea, así que cubrieron el fresco en espera de que un albañil lo tapiara con ladrillos. Un tiempo después, mientras preparaban la visita de Pio IX, quitaron la tela que ocultaba el horror y apareció una pintura suave y delicada, los rasgos de la Virgen se habían afinado y aparecía bellísima y serena.
Todos los años el colegio entrega a los niños una lámina de este cuadro, mis hijos se han fotografiado delante de él el día de su primera comunión, de pequeña me quedaba embobada mirando tanta belleza, todos los cursos intento escapar alguna tarde para verlo porque realmente significa mucho para mí...y nunca había visto el original a pesar de haber estado varias veces en Roma.
Lo tenía minuciosamente planeado, donde y a que hora cogería el tren, donde me bajaría, la parada de metro, el paseo que me daría de vuelta hasta la Fontana de Trevi para echar una monedita y asegurar otro viaje a Roma, rito que por ahora me está dando muy buen resultado.
En fin, que sí, que lo hice, pero a costa de correr como una loca por Roma, empujar en el metro y casi perder la salud.
Roma estaba imposible, turistas por todos lados, estoy segura de que había más españoles en Roma que en España, el metro pasaba sin parar de lo abarrotado que estaba, la Plaza de España tenía esta pinta.
Subí las escaleras como un caballo desbocado y entré en la Trinidad del Monte. Había una extraña ceremonia con monjitas negras por todas partes. Yo estaba convencida de que el fresco estaba en una capilla lateral del crucero y salté por encima de las monjitas sentadas en el suelo, y no, no estaba allí. Me fui corriendo al claustro del monasterio....¡¡¡por fin lo vi!! Me di el lujo de quedarme unos minutos sentada en el suelo observando el cuadro. Los colores son ligeramente diferentes a las copias que yo conozco, la de los centros de Barcelona, Las Palmas y Madrid, pero era Mi Mater
Unas lagrimitas más tarde, salí corriendo hacia la Fontana, tiré la moneda y corriendo otra vez al aeropuerto presa de un ataque de nervios y contestando cada veinte minutos a la Rana que llamaba por teléfono para asegurarse de que el programa se iba cumpliendo.
Todo muy relajado, pero también muy emocionante.
Me alegro de que al final consiguieras hacer realidad tu "sueño" aunque fueras una Audrey a la española desmelenada, la lengua fuera, sudando la gota gorda... pero al fin y al cabo con una sonrisa en la cara y el corazon lleno de felicidad!!
ResponderEliminarRoma es una espinita que yo tengo pendiente desde hace 12 años, espero poder quitarmela muy pronto, ainssssss que envidia me das!
Te veo, te veo, con las mejillas arreboladas, totalmente despeinada, enganchándote el foulard en todos los japoneses (bueno, en sus trípodes) y corriendo para cumplir un sueño de un par de minutos. Sí, te veo. XDD
ResponderEliminarBssssssss
Cloti
Ya te imagino... ¿llevabas falda? Porque de ser asi seguro que se te quedo cogida en la puerta del metro, XDDD. Pobres monjitas negras, que les saltaste por encima!!!
ResponderEliminarY que bien, por fin han terminado las obras en la plaza de españa!!!
Sí, sí, muy relajado, ya veo, ja, ja.
ResponderEliminarLa historia del cuadro es muy bonita. Por cierto, si tan feo y de colores tan chillones era que decidieron tapiarlo, ¿cómo es que al descubrirlo resulta que la pintura era preciosa? Creo que me he perdido algo. Eso me pasa por leer tan deprisa, que tengo que salir de casa en 5 min.
Por cierto, conozco esa sensación de agobio con los turistas. Cuando viví en Florencia me molestaban horrores los turistas, estorbando siempre. Ya ves!! ni que yo fuera nativa...
Un milagro Anele, un milagro.
ResponderEliminarMe encanta leer post así, un sueño cumplido.
ResponderEliminarMe alegro de que cumplieses este sueño, yo con lo paranoica que soy para los horarios seguro que me hubiese quedado en el aeropuerto por miedo a perder el avión....
ResponderEliminarPues tenía que ser súper importante para tí para decidir arriesgarte a perder el vuelo, o pretendías otra cosa, pillina??? Bueeeno, me ha gustado eso de imaginarte sentada en el suelo del claustro, llorando....
ResponderEliminarBesos
muy bonita la historia de los colegios del sagrado corazón y del fresco de la virgen que los simboliza. cumpliste tu sueño de verlo en vivo. tuviste que correr mucho, pero mereció la pena. preciosa historia, inma!!
ResponderEliminarbesos
Genia, Inma, genial. te imagino con el agobio y me parto de risa recordando cuando te agobiabas a los .... o sea antes de ayer, cuando vivías en Las Palmas. Te imagino colorada de correr y contestando a la rana resoplando de la falta de aire y entre empujones. Y la pobre nada mudando camaleonicamente de color pensado que su chica no llegaba al avión. Pero lo conseguiste. Muchos besos.
ResponderEliminarBonita historia la de la pintura pero más bonita la tuya, corriendo por las calles de Roma. Me alegro que hayas cumplido un sueño.
ResponderEliminarXDDDD Me ha encantado tu aventura, mejor aun que la del cuadro!!
ResponderEliminarAh... adoro a la gente que hace ese tipo de cosas!
Muy bonita historia Inma.
ResponderEliminarMe alegro por ti. Espero que se cumplan más sueños que tengas pendientes.
Lucía
Que post más bonito...mi hija estuvo en el Sagrado Corazón de Jesús también en infantil...ya en primaria la hemos cambiado para la sierra.
ResponderEliminarNosotros cuando estuvimos en Roma, tiramos varias monedas a la fuente, porque no estábamos muy seguros con que mano y si había que cruzarla para tirarla y cosas de esas, se ve que estábamos locos por volver seguro a Roma.
Madre mía, que estrés, por Dios!!! Te he imaginado corriendo por las escaleras, que me las conozco y también las he subido y bajado, y me ha entrado un cansancio que ni te cuento... Si, esa viene a ser la pinta de la Piazza de Espagna normalmente, por lo que veo, sigue sin cambiar en nada: Muchas cabezas y gente moviéndose de acá para allá. Poca gente había para mi gusto sentada en las escaleras, fíjate, lo he visto peor.
ResponderEliminarPero en fin, lo importante Inma, es que has conseguido tu meta. Bien por tí!! ;D
Esta es una de las entradas tuyas que más me ha gustado,y no es porque sea de las mejores en sí, sino porque me identifico con ella.¿Volveré yo a Roma? La primera y única vez que me vi en la plaza de San Pedro me emocioné, cosa que no me ha pasado en ninguna parte del mundo.Yo tambien estoy de acuerdo en tomar la segunda alternativa a pesar de estrés...
ResponderEliminarTe entiendo perfecto, yo tambièn voy en el Sagrado y hasta este año entendí el verdadero significado de Mater en mi vida, le guardo mucho cariño. Mi sueño tambièn es ir a verla, espero que sea pronto. Gracias por compartir taan Bonita historia .... :)
ResponderEliminarGENsagrado2012